Si trabajas con automatización, marketing, SEO o inteligencia artificial, es muy probable que ya hayas oído hablar de Make. La plataforma —conocida anteriormente como Integromat— se ha convertido en una de las herramientas más utilizadas para conectar aplicaciones, automatizar tareas y construir procesos complejos sin necesidad de programar.
Su crecimiento ha sido especialmente fuerte desde el auge de la IA generativa. Antes, las automatizaciones consistían principalmente en mover datos entre herramientas. Hoy, gracias a modelos como ChatGPT, Claude o Gemini, Make permite introducir razonamiento, clasificación, análisis y generación de contenido dentro de los propios flujos automáticos.
En otras palabras, ya no solo automatizas tareas: automatizas decisiones.
Make es una plataforma de automatización visual que permite conectar aplicaciones, APIs e inteligencia artificial para crear procesos automáticos sin programar.
Qué es Make
Make es una plataforma no-code y low-code orientada a la automatización de procesos. Su función principal consiste en conectar herramientas digitales para que trabajen entre sí de forma automática, reduciendo trabajo manual y eliminando tareas repetitivas.
La plataforma nació bajo el nombre de Integromat, aunque posteriormente evolucionó y fue renombrada como Make con una propuesta mucho más ambiciosa: convertirse en un sistema central de automatización empresarial.
La lógica es sencilla. En lugar de hacer manualmente decenas de acciones repetitivas cada día, Make permite crear flujos donde distintas aplicaciones se comunican automáticamente.
Imagina algo tan cotidiano como esto:
Un usuario rellena un formulario → la información se envía al CRM → una IA clasifica el lead → se genera un email personalizado → el equipo comercial recibe un aviso interno.
Todo sucede sin intervención humana.
Ese es precisamente el valor de Make: transformar procesos dispersos y manuales en sistemas automáticos y escalables.
Make automatizaciones: cómo funciona
Las automatizaciones en Make funcionan mediante lo que la plataforma llama escenarios.
Un escenario es un flujo visual compuesto por módulos conectados entre sí. Cada módulo representa una acción, una aplicación o un paso dentro del proceso.
Por ejemplo, un escenario sencillo podría comenzar cuando llega un nuevo lead desde una landing page. A partir de ahí, Make puede enviar la información a HubSpot, clasificar el contacto mediante inteligencia artificial, generar un resumen del lead y notificar automáticamente al equipo comercial.
Todo ello se diseña visualmente mediante un sistema muy intuitivo de conexiones.
La gran ventaja de Make frente a otras herramientas similares es su enorme flexibilidad. No se limita a automatizaciones lineales. Permite construir lógica compleja, aplicar condiciones, usar variables, trabajar con APIs, transformar datos y crear sistemas bastante sofisticados sin escribir apenas código.
Por eso muchos profesionales consideran Make una herramienta más avanzada que alternativas como Zapier.
Make y automatizaciones con IA
Uno de los motivos por los que Make ha ganado tanta relevancia es su capacidad para trabajar con inteligencia artificial.
La automatización clásica consistía en mover información de un sitio a otro:
Formulario → CRM → Email.
La automatización moderna introduce un paso nuevo: pensar.
Ahora una IA puede intervenir dentro del flujo para analizar, interpretar o decidir.
Por ejemplo, un lead puede ser clasificado automáticamente según su calidad. Un correo electrónico puede resumirse antes de llegar al equipo. Una reunión puede transcribirse, analizarse y convertirse en tareas automáticamente.
Aquí es donde Make se ha vuelto especialmente potente.
Actualmente es posible integrar modelos como:
ChatGPT, Claude, Gemini, Perplexity, APIs de voz o herramientas de generación de imágenes.
Esto permite construir automatizaciones mucho más avanzadas.
Un ejemplo real sería un sistema SEO automatizado:
Una keyword entra en el sistema → se analiza la SERP → una IA crea un briefing → otro modelo revisa el tono → el contenido pasa a WordPress → se genera una tarea editorial.

Todo sucede automáticamente.
En muchos equipos, Make ya funciona como una especie de “director de orquesta” que coordina herramientas e inteligencias artificiales.
Make escenarios
Los escenarios de Make son el corazón de la plataforma.
Cada escenario representa un flujo automatizado completo.
La interfaz visual de Make permite ver claramente qué sucede en cada paso, qué herramienta participa y qué información circula entre aplicaciones.
Esto resulta especialmente útil cuando empiezas a trabajar con automatizaciones complejas.
Por ejemplo, un ecommerce puede construir un escenario donde cada nuevo pedido actualice el stock, genere una factura, envíe un email al cliente, registre la venta en el ERP y avise al departamento logístico.
En un entorno de IA, un escenario puede incluso combinar varios modelos diferentes.
Por ejemplo:
ChatGPT redacta → Claude revisa estilo → Gemini valida datos → publicación automática.
La capacidad de orquestación de Make es una de sus grandes fortalezas.
Make y OpenAI
Una de las integraciones más utilizadas es Make con OpenAI.
Gracias a ella es posible introducir ChatGPT dentro de cualquier automatización.
Esto ha abierto muchísimas posibilidades.
Empresas y profesionales utilizan esta combinación para automatizar redacción de emails, generación de contenido SEO, clasificación de clientes, resúmenes documentales, extracción de insights, análisis de feedback o incluso soporte al cliente.
La gran ventaja es que la IA deja de estar aislada en una ventana de chat.
Ahora forma parte de procesos reales.
Por ejemplo, cuando llega un email de cliente, Make puede enviarlo automáticamente a GPT, interpretar el tono, clasificar la intención y decidir a qué departamento enviarlo.
La IA deja de ser una herramienta puntual y pasa a convertirse en una pieza integrada dentro del negocio.
Aunque históricamente gran parte de la documentación ha estado más desarrollada en inglés, la plataforma es perfectamente utilizable para usuarios hispanohablantes.
Además, cada vez existe más contenido en español:
tutoriales, plantillas, automatizaciones ya creadas, cursos y comunidades especializadas.
En España y Latinoamérica, Make está creciendo especialmente entre perfiles de marketing, SEO, automatización empresarial y consultoría de IA.
Make vs Zapier
La comparación entre Make y Zapier es una de las más habituales.
Zapier suele resultar más sencillo para automatizaciones básicas y usuarios menos técnicos.
Sin embargo, Make destaca claramente cuando el nivel de complejidad aumenta.
Su interfaz visual permite entender mejor procesos complejos y ofrece mucha más flexibilidad a nivel de lógica, variables, APIs y estructuras avanzadas.
Especialmente cuando trabajas con inteligencia artificial, Make suele ofrecer más posibilidades para construir sistemas realmente sofisticados.
Por eso muchos perfiles avanzados terminan migrando desde Zapier hacia Make.
Ventajas de Make

La principal ventaja de Make es que permite construir automatizaciones muy avanzadas sin necesidad de ser programador.
Eso cambia completamente la forma de trabajar.
Procesos que antes requerían desarrolladores ahora pueden construirse visualmente.
Además, su integración con APIs e inteligencia artificial lo convierte en una plataforma especialmente potente en un contexto donde cada vez más empresas buscan automatizar operaciones.
Otro punto fuerte es la enorme cantidad de integraciones disponibles. Desde CRMs hasta ERPs, herramientas SEO, ecommerce, plataformas de email marketing o modelos de IA.
Prácticamente todo puede conectarse.
Limitaciones de Make
Aunque Make es extremadamente potente, también tiene ciertas limitaciones.
La primera suele ser la curva de aprendizaje. Las automatizaciones simples son fáciles, pero cuando empiezas a construir escenarios complejos, el nivel técnico aumenta bastante.
También existe cierta dependencia de APIs externas. Si una integración falla o cambia, puede afectar al escenario.
Y, como ocurre con cualquier sistema de automatización, una mala arquitectura puede generar procesos difíciles de mantener.
Por eso conviene diseñar automatizaciones pensando no solo en que funcionen hoy, sino en que sigan siendo escalables dentro de seis meses.
La importancia de Make en la automatización con IA
La inteligencia artificial está cambiando profundamente cómo trabajamos, pero el verdadero cambio no ocurre cuando usas ChatGPT puntualmente. Ocurre cuando integras esa inteligencia dentro de procesos automáticos.
Ahí es donde Make está adquiriendo tanta relevancia.
La plataforma se ha convertido en uno de los principales puntos de unión entre herramientas, datos y modelos de IA.
No solo automatiza tareas: automatiza trabajo intelectual.
Y eso explica por qué cada vez más empresas lo están incorporando como parte central de sus sistemas operativos digitales.
Aquí puedes ver un ejemplo real de automatización con IA y Make.
Preguntas frecuentes sobre Make
¿Qué es Make?
Make es una plataforma de automatización visual que permite conectar herramientas, APIs e inteligencia artificial para automatizar procesos sin programar.
¿Make era Integromat?
Sí. Integromat fue el nombre anterior de Make.
¿Make sirve para automatizaciones con IA?
Sí. Permite integrar modelos como ChatGPT, Claude o Gemini dentro de flujos automatizados.
¿Make es gratis?
Dispone de un plan gratuito, aunque con limitaciones de operaciones y funcionalidades.
¿Qué diferencia hay entre Make y Zapier?
Make suele ofrecer mayor flexibilidad, escenarios más avanzados y mejores capacidades para automatizaciones complejas.
¿Make está en español?
Sí, puede utilizarse perfectamente en español, aunque parte de la documentación técnica sigue siendo más amplia en inglés.

